19.6.12

LA JUSTIFICACIÓN DE LA VERDAD




Hoy en día todavía podemos oír hablar a nuestros representantes sobre interrogatorios, guerras preventivas, intervenciones necesarias y sistemas de x para la defensa de y. La justificación en occidente es una necesidad en todos y cada uno de los pasos de actuación, la imagen autoinfundada de cultura racional y progresista provoca un afán por el bien. Esta voluntad de hacer lo correcto debe estar siempre presente en nuestra sociedad, por muy cínica e irreal que sea. La información se banaliza para que el pueblo pueda estar tranquilo mientras todo lo malo que ocurre fuera de sus casas se esté tratando, según les digan, de forma adecuada. De esta manera se oculta la verdad mientras vuela libremente en los corazones de quiénes están viviendo la realidad. Esta dualidad entre lo verdadero y lo falso provoca un choque de verdades propias. Un lugar en el que se está convencido de una verdad y otro lugar con una verdad diferente, que en el caso de ser occidente tendría otra verdad interna diferente que es la que recibe la mayoría.
En el caso de Argel se observa claramente esta dualidad de opiniones, un espacio compartido cuya definición cambia según el bando en el que estés. Dos formas de vida, unos en edificios europeos y otros en la kasbah donde las relaciones espaciales y sociales responden a las dos maneras de entender la reaildad. Por un lado el estado francés cuya ocupación ve como una extensión lógica de su estado en tierras colonizadas y por otro el pueblo argelino que ve al francés como un invasor de sus tierras. El estado francés oprime a los que van en contra de su verdad y el pueblo argelino empieza a organizarse para defender la suya actuando contra el brazo representativo del estado. En esta guerra de verdades se observa la lógica con la que la información se mueve según las verdades a las que responde. El pueblo argelino con una estructura de ciudad compacta en dónde las relaciones personales son la base de la organización colectiva responde a su propia verdad de pueblo oprimido que debe aprovecharse de sus cualidades culturales como arma rizomática justificada contra el enemigo. El estado francés también respondiendo a su verdad de carácter de estado colonizador utiliza los métodos propios de su cultura con una ciudad construida de forma ordenada y espaciosa que responde a lo racional y estructurado dónde en la sociedad cada cual hace su función de forma individual para servir directamente al colectivo, en la que un grupo representativo informará sobre sus decisiones racionales, ordenadas y justificadas para el bienestar de todos.
De esta forma la tensión existente entre los dos grupos aumenta de forma proporcional a la división física entre ellos, cristalizando en forma de frontera, límite, muro, valla. La materialización de la máxima tensión entre el extremismo de verdades. Esta valla representa todo el cojín intermedio de verdades entre los dos extremos que no tienen espacio en el lugar del conflicto. El posicionamiento es obligado y la información aceptada. Por este motivo el controlar el que es verdad y el que no, es la base para el éxito de una de las verdades. Para conseguirlo se justifican una serie de métodos de actuación según el fin de la verdad. Esta manera de hacer se basa en el resultado como respuesta a los que buscan los mismos resultados pero en busca de otra verdad, los franceses atacan a los civiles argelinos, resultado argelinos muertos como respuesta al ataque a franceses. Este hecho provoca una justificación de los actos en un ciclo sin fin hasta que el extremo de las dos verdades desaparece. El recurso del control de la justificación y de la información ha sido a lo largo de la historia el motor principal de éxito o fracaso en conflictos. La defensa de una verdad y su justificación son las bases para la construcción de una ideología, quien no la comparta será claramente descubierto y diferenciable por no formar parte y no compartir esa misma estructura mental, transcribible en su manera de relacionarse con los demás y por lo tanto construir el espacio de relación según sus ideales. Ejemplos varios hay a lo largo de la historia como es Vietnam, Alemania o Irak hoy en día dónde se sigue hablando de “interrogatorios” justificados y otros muchos conflictos de verdades que suponen muros y vallas “necesarios”, obtención de información “cooperativa” y actuaciones justificadas para el bienestar de unas verdades que nunca se saben si llegan a ser del todo verdad.